Rafael Escamilla: “La capacidad de innovar es una cualidad vinculada a la forma de pensar y de comportarse”

En esta entrevista en profundidad, Rafael Escamilla, Jefe del Área de Programas Europeos y Competitividad de IVACE, nos desvela cómo funciona la red europea SEIMED -de la que forma parte REDIT-, proporciona datos sobre el nivel de innovación de las pymes valencianas y da su visión sobre cómo deben implementar las pymes la innovación en sus procesos productivos para alcanzar los nuevos nichos de mercado europeos.

¿Cuáles son los objetivos de los Centros de Empresa Europa SEIMED y quiénes forman parte?

La red europea de centros de Empresa Europa, EEN SEIMED, nació en 2007 acogida al Programa de Innovación y Competitividad de la Unión Europea. Esta iniciativa, desde su inicio, se convierte en la gran red europea de servicios a las pymes, articulando un sistema compacto de servicios de apoyo a la internacionalización, a la innovación, y a la I+D europea.

Con el objetivo de simplificar la complejidad institucional ante las empresas, la Comisión Europea ha trabajado con esta red como único interlocutor de servicios a las pymes. Por ello recoge la experiencia de las Euroventanillas y los Centros de Enlace para la Innovación existentes hasta el año 2006.

Los Centros de Empresa Europa SEIMED se integran en una gran red compuesta a nivel global por más de 580 organizaciones en más de 60 países, que le hace ser la mayor red mundial de cooperación empresarial. En la Comunitat Valenciana, la red se coordina desde IVACE y en ella participan entidades del ámbito de la innovación, internacionalización, la I+D y del emprendimiento, tales como el Consejo de Cámaras de la Comunitat Valenciana, Cámara de Comercio de Valencia, REDIT, AINIA, la Universidad de Alicante y el CEEI Valencia.

¿Qué recomendaciones haría a un empresario o a un emprendedor con ideas innovadoras?

Considero importante que las pymes al igual que los emprendedores, ejerzan una permanente vigilancia del entorno, de la competencia y de los cambios que se generan. Muchas veces esos cambios constituyen la génesis de la oportunidad. Por ello, recomendaría a las empresas que trabajen con la alerta puesta en la permanente transformación para, de esta forma, ir adaptando permanentemente su modelo de negocio.

Considerando que la innovación significa hacer algo nuevo, diferente o único y que la capacidad de innovar es una cualidad vinculada a la forma de pensar y de comportarse, considero que la innovación puede llevar al éxito a los empresarios, siempre que no releguen la tarea de innovar a un segundo plano y prioricen el permanente cambio y adaptación al entorno.

Los empresarios saben que ningún producto o servicio es para siempre; es decir, nada es lo suficientemente bueno para ser eterno. Todo está sujeto a cambios. Por ello es importante pensar en el corto, en el medio, y en el largo plazo y, para ello, se debe mantener una permanente observación del entorno; desde el ámbito local al internacional. Y hay que observar las nuevas tendencias sociales escuchando abiertamente las críticas del mercado al propio producto. Así, creo que son importantes las acciones de vigilancia y prospectiva a través de encuestas, redes sociales y otros medios que permitan contrastar la propia realidad.
Por último, hay que olvidar la palabra fracaso y sustituirla por aprendizaje o especialización.

La innovación es, al fin y al cabo, la suma de ideas creativas y, a través de su aplicación, se llegará a la experimentación. Al final un producto o un servicio innovador es el resultado de una trayectoria con distintas acciones que, bajo el criterio de fallo y acierto, pueden permitir finalmente triunfar.
El emprendedor debe concebir ese esfuerzo de intento y prueba como parte del camino necesario. Y a ese camino le llamaría, en un sentido anglosajón, camino de especialización.

¿Cómo clasificaría el nivel de innovación de las pymes valencianas?

Es muy difícil dar una respuesta en un todo único. Comenzaría diciendo que en la actualidad, las pymes valencianas, tanto en sectores maduros o tradicionales, como en sectores emergentes, mantienen una actitud abierta hacia la innovación.

Bien es cierto que, aunque recientemente la Fundación Cotec en su informe anual reconozca el déficit en innovación de las empresas españolas y, por supuesto, de las valencianas; llama también la atención que casi la mitad del gasto empresarial español en I+D ha sido ejecutado por pymes.

Y cuando hablamos de innovación, debemos hablar también de internacionalización. Ambos factores van totalmente unidos. Las empresas que se internacionalizan lo hacen casi siempre en base a un producto innovador y, las empresas que innovan, acceden con mayor facilidad a los mercados. En este sentido, y viendo las cifras de incremento de las empresas internacionalizadas en los últimos años, debemos ser optimistas. Y una muestra de que nuestras empresas mejoran en innovación, son los resultados del SME Instrument, principal programa europeo para el apoyo a la innovación de pymes. En este programa España es el país con mayor número de propuestas financiadas, por delante de Alemania, Italia o Reino Unido, lo que supone un hecho excepcional para nuestro país.

Y si además nos fijamos en el ranking por regiones, la Comunidad Valenciana es la tercera autonomía en número total de proyectos aprobados, ocupando la primera posición nacional si atendemos a la densidad de pymes, con una contribución del 15% de retorno del total nacional. Ello permite acreditar que existe un nivel de innovación y, además, hay interés por demostrar la validez de la misma compitiendo en la primera liga de la innovación y competitividad empresarial europea, como es el programa Instrumento Pyme.

Las empresas ganadoras de este programa de financiación europeo, se ven respaldadas a nivel global para desarrollar proyectos y con un alto nivel tecnológico e innovador con una inversión cofinanciada por la propia Comisión Europea.

En cuanto a la implementación de la innovación en los procesos productivos de las empresas ¿qué papel deben jugar la Administración, las propias empresas y los Institutos Tecnológicos?

Si partimos de que la investigación y el desarrollo tecnológico son vías para transformar el conocimiento en innovación, entendemos que para convertir el conocimiento en nuevos procesos de producción o bienes y servicios nuevos, la relación entre administración, empresa y centros tecnológicos va a ser un elemento clave.

De acuerdo con esta visión, centrada en el concepto de triple hélice para la competitividad y crecimiento de las economías, considero de máxima importancia desarrollar y mantener un entorno favorable, abierto y competitivo y, en todo caso, asegurar la financiación de bienes públicos como es el caso de la I+D+i. Pienso que las acciones de colaboración entre los tres vértices de la hélice de administración con las empresas y los centros tecnológicos son de máxima importancia para el conjunto de sectores productivos y de crecimiento económico territorial.

Tal como decía con anterioridad, y entendiendo que los pilares fundamentales del desarrollo económico, en los próximos años, pasan por considerar la innovación y la internacionalización como un conjunto; de forma creciente las políticas regionales, nacionales y europeas están enmarcadas por ámbitos de acción del binomio innovación – internacionalización. Así, la Estrategia de Lisboa marcaba claramente cuáles eran los objetivos de competitividad a alcanzar por la UE a través de sus Estados miembros y de las regiones. Ahora, la Estrategia Europa 2020 considera la gestión global del conocimiento como un elemento diferenciador a nivel global, partiendo de la consideración de la innovación y la internacionalización como un todo conjunto; y a partir de lo anterior, es imprescindible una interacción entre la administración, las empresas y todo el sistema de centros tecnológicos y entidades de innovación.

La efectividad del gasto público en I+D como motor de innovación en las regiones suele estar fuertemente condicionada por la capacidad de absorción del territorio. Por ello, en el caso de la Comunitat Valenciana, parece razonable que las acciones de inversión en I+D vayan acompañadas de una política de incentivos y servicios tecnológicos a las empresas.

Esto se refleja por ejemplo, y tomando de nuevo como referencia el programa Instrumento Pyme de la UE, en el decisivo papel de los Centros Tecnológicos en el apoyo a la innovación empresarial puesto que, a nivel regional, los Institutos Tecnológicos de REDIT están detrás del 38% de los proyectos aprobados.

Como región, ¿qué retos tenemos que afrontar para potenciar la innovación tecnológica a la hora de buscar nuevos nichos de mercado que den respuesta a las nuevas demandas?

Respondo a su pregunta a partir de una serie de datos. En la Comunitat Valenciana contamos con más de 330.000 empresas de las que el 99,4% tienen menos de 50 trabajadores.

De todas estas empresas, hemos de considerar que casi 25.000 pertenecen al sector de la industria de las cuales el 83,8% tiene menos de 9 trabajadores. A su vez, los sectores que mayores ingresos aportan al PIB de la Comunitat son el agroalimetario, materiales de transporte, el químico, y el cerámico. Sin embargo, hay que destacar por su relevancia a nivel nacional sectores como el calzado y el juguete que aportan algo más de la mitad del total nacional, sin olvidar el sector textil y el sector turístico. Resalto esta especialización de los llamados sectores tradicionales porque, a partir de los mismos, se ha llevado a la constitución de los distintos clusters industriales, totalmente internacionalizados.

En la Comunitat Valenciana el mayor esfuerzo en inversión en gastos de I+D lo llevan a cabo la administración y las universidades. Desde el IVACE trabajamos para poner a disposición de las empresas los medios necesarios que ayuden a incrementar sus inversiones en investigación y desarrollo tecnológico. Pero, además, quiero resaltar aquí que somos la cuarta comunidad autónoma con mayor porcentaje de empresas innovadoras y la tercera en intensidad de innovación. Desde la administración se apuesta por un nuevo modelo productivo y real donde sea posible competir desde la colaboración. Y, para ello, tiene una especial relevancia el marco de políticas e instrumentos europeos dirigidos a fortalecer nuevos modelos productivos donde la sostenibilidad sea el eje vertebrador de cualquier proyecto que se lleven a cabo.

Nuestras actividades prioritarias pasan por impulsar la innovación entre las empresas de la Comunitat reforzando la presencia de las pymes en el Programa Horizonte 2020 de la Unión Europea. A nivel internacional IVACE ha reforzado la Red exterior con apoyo real en los destinos, incrementando las ayudas para apoyar los planes de internacionalización de las empresas. En materia energética estamos fomentando la incorporación de medidas de eficiencia energética en los procesos productivos, apoyando las inversiones en energías renovables e impulsando las actuaciones que reduzcan la factura energética de las empresas.

En resumen, para facilitar el acceso de las pymes a nuevos nichos de mercado se trabaja por la promoción de la competitividad, de la I+D+i, de la modernización, de la cooperación entre pequeñas y medianas empresas, por su internacionalización y por garantizar la seguridad industrial.

Quiero resaltar que todo este esfuerzo se realiza en un marco europeo, en el que la Comunitat Valenciana ha realizado una gran apuesta para elaborar una estrategia de investigación e innovación inteligente de acuerdo con las prioridades consensuadas con los agentes sociales y empresariales. Así pues, dentro de la prioridad “Productos Innovadores” hay que señalar la especial importancia que para nosotros tienen los objetivos vinculados a la introducción y uso de nuevos materiales, así como de procesos de organización en las empresas fabricantes y distribuidoras de bienes de consumo.

¿Qué destacaría de cómo han evolucionado los programas europeos para adaptarse a las necesidades de las empresas?

Los programas e iniciativas de la Unión Europea permiten mejorar la eficacia y contribuir a la modernización económica y a la competitividad en los sectores de la innovación, la economía de conocimiento, el medio ambiente y la prospectiva tecnológica.

Las iniciativas de la Comisión Europea en materia de política industrial son una referencia obligada para cualquier organismo encargado de propiciar el desarrollo económico y la competitividad empresarial.
Pensemos que las carencias y necesidades de mejora de las economías regionales en el ámbito de las pymes son vigiladas y analizadas constantemente por las diferentes Direcciones Generales de la Comisión, cuyos efectivos son de la máxima solvencia técnica y científica internacional. Por ello, los programas europeos convocados por dichas Direcciones Generales van dirigidos a paliar esas debilidades mediante la resolución internacional conjunta de problemas concretos, y también mediante el análisis comparado y la emulación de las mejores prácticas regionales.

Así pues, los programas europeos realizan funciones de pedagogía y cultura empresariales insoslayables que, a su vez, disminuyen la dependencia de las ayudas directas, con vistas a hacer paulatinamente de estas últimas, instrumentos más complementarios que principales. Este planteamiento es de gran coherencia si lo que se pretende en última instancia es aumentar la competitividad empresarial.

Dada su naturaleza de concienciación, acción pedagógica y de diseminación, el impacto de los resultados de estos programas en la gestión empresarial, ocurren en el medio plazo, y sus indicadores no disfrutan de la inmediatez numérica de las ayudas directas. Sin embargo, tendrán un mayor alcance en el tiempo.

Obviamente, la filosofía y objetivos de los programas europeos coincide plenamente con los del crecimiento económico y competitivo de los sectores industriales europeos. Y es por este motivo por el que los organismos encargados de políticas industriales siguen muy de cerca estos objetivos. Como ejemplo el Programa Marco de Innovación y Competitividad, COSME, o el Programa Marco de I+D HORIZONTE 2020, son los principales instrumentos de la Unión Europea para el apoyo de la innovación, investigación y el desarrollo tecnológico, por lo que coinciden con las convocatorias que a nivel regional realizan entidades como IVACE.

Por ello a nivel regional se apoya la participación de las empresas, centros tecnológicos y entidades de apoyo a la innovación en programas internacionales de I+D+i, especialmente en el ámbito europeo. Esta labor se desarrolla fundamentalmente a través de la participación y dinamización de programas europeos vinculados a las principales iniciativas y convocatorias de la Comisión Europea. Así, IVACE, en su condición de agencia de desarrollo regional, dinamiza la participación en proyectos europeos de I+D+i que facilitan el acceso de los sectores y entidades empresariales a fondos y mejores prácticas europeas. A tal efecto, y por economía de recursos, se realiza una minuciosa selección de proyectos que en las distintas convocatorias pueden ser de especial relevancia para el sistema de innovación valenciano. Para todo ello, y posiblemente resulte lo más importante, se trabaja conjuntamente con la propia Comisión Europea y con el resto de agencias de desarrollo regional europeas.

Para conseguir estos objetivos, la Comisión Europea ha puesto en marcha una serie de herramientas de financiación directa a través de proyectos de cooperación establecidos en el periodo 2014-2020 siguiendo prioridades de poyo a la I+D, apoyo a la Competitividad, apoyo a la Innovación Interregional, y apoyo a la Sostenibilidad. Desde la Generalitat Valenciana, y a través de IVACE, se apoya la participación de las empresas, centros tecnológicos y entidades de apoyo a la innovación en programas internacionales de I+D+i, especialmente en el ámbito europeo. Esta labor se desarrolla, fundamentalmente, a través de la participación y dinamización de programas europeos vinculados a las principales iniciativas y convocatorias de la Comisión Europea.

¿Cuántas empresas valencianas han obtenido financiación a través de dichos programas europeos?

Cuando hablamos de financiación europea a las empresas, debemos distinguir entre financiación directa e indirecta. Así, además de las ayudas conocidas como subvención, cabe también destacar los servicios especializados que las pymes reciben a través de programas y redes europeas. Hablamos, por ejemplo, de servicios de información sobre legislación, normas técnicas y políticas de la UE; hablamos de las actividades de fomento de la cooperación empresarial a través de encuentros empresariales internacionales; de las bases de datos, que en el caso de Comunitat Valenciana, permiten trabajar con más de 6.000 perfiles de búsqueda de socios. Hablamos también de la licitación pública internacional; del fomento de la transferencia trasnacional de tecnología mediante encuentros tecnológicos internacionales; del asesoramiento en propiedad industrial e intelectual; o la asistencia en procesos de negociación de contratos de transferencia de tecnología.

Y es en este apartado en el que quiero resaltar los indicadores alcanzados hasta el momento a nivel regional, ya que considero que son los que realmente validan a la propia estructura de servicios europeos a las pymes, EEN SEIMED. Así, por ejemplo, desde su creación, y hasta la fecha actual, SEIMED ha organizado actividades en las que han asistido 19.237 participantes; 2.279 empresas han recibido servicios especializados; destacando 864 asesoramientos sobre financiación y proyectos europeos, 540 auditorías tecnológicas, o 446 asesoramientos sobre propiedad industrial.

A su vez, SEIMED ha facilitado la participación de 1.403 empresas en encuentros y misiones empresariales y de transferencia de tecnología, incorporando 754 perfiles de cooperación empresarial de empresas valenciana.

Por último, y posiblemente porque entiendo que requiere de una especial dedicación y especialización, quiero resaltar los 113 consorcios para la participación en Programas Europeos de I+D+i.
Por ello, cuando hablamos de financiación, hablamos por una parte de los proyectos directamente financiados en base a convocatorias, tal como Horizonte 2020, programa en el que se ha superado el retorno de 230 millones de euros desde su inicio, y en el que el 38% de los proyectos son empresariales, superando por tanto por primera vez en la historia a las universidades. Y también hablamos de los servicios europeos especializados que permiten la implementación de estrategias de innovación y competitividad que resultaran tan o más importantes que las ayudas en la proyección de la empresa.

¿Cuáles son las principales líneas tecnológicas de los proyectos que se están presentando?

En la actualidad, y en este marco de acción, se apoya la participación directa de empresas y entidades de la Comunitat Valenciana en las líneas estratégicas de la Unión Europea en I+D y Competitividad, utilizando las fuentes de financiación puestas a disposición por la Estrategia EUROPA 2020. Aquí quiero resaltar temáticas como materiales avanzados, digitalización, industria 4.0, movilidad, sostenibilidad y eficiencia energética, entre otros.

Es importante también la cooperación Interregional de Fondos FEDER, a través de los programas específicos de la DG Regio, tales como INTERREG EUROPE, INTERREG MED, SAM SUDOE, y otros. También quiero resaltar el fomento de la competitividad a través de la participación en proyectos dentro de la iniciativa COSME; el apoyo a la sostenibilidad a través de los fondos dispuestos por la DG Environment; y de la participación en las Comunidades del Conocimiento – KIC del European Institute for Innovation and Technology.

Por último, mencionar el gran apoyo a la I+D+i a través de proyectos enmarcados en el Programa Marco de I+D HORIZONTE 2020 de la DG Research.

¿Cómo es la colaboración con otras regiones europeas a nivel de competitividad e innovación empresarial?

La Generalitat Valenciana, a través de IVACE, trabaja activamente en fomentar y dinamizar la participación de empresas valencianas en el marco europeo de la I+D+i en colaboración con diversas entidades nacionales e internacionales. Para ello, se participa muy activamente en las entidades y redes europeas que permiten una interlocución directa con los principales responsables de políticas de innovación y competitividad regional. Esto se traduce, por ejemplo, en el liderazgo en la Comunitat Valenciana de los Centros de Empresa Europa, Enterprise Europe Network – SEIMED, de la Comisión Europea; o en la coordinación de los Puntos de Información a la I+D+i, PIDI- CDTI, del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad.

Además, y en el marco de colaboración institucional europea, quiero señalar la importante participación en las principales Redes Europeas de Innovación, tal como EURADA (Asociación Europea de Agencias de Desarrollo Regional, con sede en Bruselas, en la que IVACE es miembro del Comité de Dirección), ERRIN (Red Regional de Innovación con sede en Bruselas), la red TII para transferencia de tecnología, EPIDOS para Patentes, y el FORO Agencias Desarrollo Regional, en las que coordina la Secretaría General y representatividad internacional.

Finalmente, y en el ámbito de la Generalitat Valenciana, se coordina el seguimiento institucional del Plan Regional de Participación de Comunitat Valenciana en Horizonte 2020, y se gestiona la Secretaría Técnica de la Estrategia Regional de Especialización Inteligente de la Comunitat Valenciana RIS3CV.
Por tanto, se podría confirmar en la proyección europea del sistema valenciano de innovación, la interrelación institucional con los homólogos europeos, es de máxima importancia. Además, a través de esta cooperación en proyectos europeos, la Comunitat Valenciana, colabora en acciones de innovación empresarial e I+D+i con más de 100 regiones europeas.

¿Son los problemas de nuestras empresas similares a las del resto de empresas europeas?

Comienzo diciendo que los problemas son prácticamente similares. Sin embargo, creo que lo que diferencia son las realidades que rodean en cada espacio a las empresas. Y en el caso de Comunitat Valenciana, yo hablaría en primer lugar de un problema de tamaño de empresa. Incluso cuando hablamos de porcentajes similares de microempresas y pymes en casi toda Europa, sin embargo, podemos diferenciar el tamaño de nuestras empresas con la de otras regiones en cada uno de los niveles.

Así, cuando nuestras microempresas alcanzan la media de 5 trabajadores, en otras regiones europeas alcanzan los 9, y cuando una PYME valenciana tiene 100 trabajadores, su competidor europeo alcanza casi los 200. Y ahí es donde veo una brecha importante a la hora de acometer con fuerza estrategias de innovación y competitividad y de obtener la financiación para las mismas. Y, por supuesto, también es muy importante el acceso a la financiación y a la tecnología. Por ello creo que es muy importante facilitar a las empresas servicios especializados que les permitan avanzar en entornos donde el competidor tiene mayor ventaja por su tamaño o financiación.

Pienso que la prestación de servicios de programas europeos por parte de las regiones deben ir acompañados de la suficiente estructura de recursos a fin de su correcta ejecución, ya que los proyectos europeos sirven para la divulgación y concienciación de buenas prácticas en competitividad empresarial e innovación. Es importante que tengan presencia suficiente en las entidades públicas que los gestionan, a fin de que el ciudadano perciba de su existencia y eficacia, y deben ir asociados a una ubicación visible de acuerdo con los propios principios de publicidad de la Unión Europea, facilitando así la propia difusión y divulgación de sus objetivos y resultados.

BAJO EL MICROSCOPIO

• Un libro que le haya marcado
Son muchos los libros que podría mencionar. Si nombro el último, hablaré de los Cuatro Acuerdos, centrado en la libertad individual del hombre, e inspirado en la cultura tolteca.
• ¿Cuál es su comida favorita?
Me gusta disfrutar de la mesa, y especialmente la mediterránea. Aunque me reconozco fácil para adaptarme a otras cocinas. Cuando viajo, sigo el dicho de “allá donde fueres haz lo que vieres”.
• Qué tipo de música prefiere?
Distingo entre mi afición por “mi música favorita de los ochenta” y sus inolvidables Queen, ELO, Police, U2, y otros muchos; y la música clásica, a la que desde hace más de una década, dedico una gran parte del tiempo. Disfruto de la magnífica programación del Palau de la Música de Valencia. Todo un privilegio.
• ¿Cuál es la última película que ha visto?
De las películas que he visto últimamente, quiero mencionar dos referencias de buen cine español. “La librería” de Isabel Coixet, y “Verano de 1993” de Carla Simón. Ambas hablan de valores.
• ¿En qué país se perdería?
Me perdería en muchos países. He tenido el privilegio de viajar mucho y de recorrer todos los continentes. He visto grandes países y grandes culturas. Si tengo que elegir, siempre serán lugares donde se respeten derechos humanos y se respire la democracia real. Y para eso, Europa es incuestionable.

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