El centro tecnológico ITENE ha concluido el proyecto PYROCYCLE, en el que ha desarrollado y validado tecnologías avanzadas de pirólisis para transformar residuos biológicos y plásticos complejos y contaminados en productos de alto valor añadido como biochar, bio-oil purificado, adsorbentes y ceras industriales. La iniciativa ha sido financiada por el Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE+i) con fondos FEDER.
Durante el proyecto se han estudiado distintas tipologías de residuos procedentes de gestores como GIRSA y SAV, incluyendo restos de poda, residuos madereros y plásticos complejos contaminados. Entre los materiales analizados destacan las maderas con adhesivos y recubrimientos, así como poliolefinas contaminadas procedentes de procesos de gestión de residuos, contenedores y otros residuos que habitualmente terminan en vertedero o valorización energética.
Uno de los principales hitos alcanzados ha sido el desarrollo de protocolos específicos de pretratamiento para cada corriente de residuos, combinando distintas operaciones unitarias incluyendo (operaciones de secado, trituración, lavado y separación de impropios). Estas estrategias han permitido reducir más de un 80 % los contaminantes presentes en los materiales y garantizar las condiciones necesarias para optimizar los procesos de pirólisis.
En el ámbito de la pirólisis lenta, ITENE ha validado la producción de biochar y bio-oil a partir de residuos lignocelulósicos, incluidas fracciones complejas como las maderas contaminadas con adhesivos y recubrimientos. Los resultados han permitido identificar la influencia de las condiciones operativas sobre el rendimiento y las propiedades de los productos obtenidos, además de generar conocimiento clave para el tratamiento de residuos que tradicionalmente han quedado fuera de los circuitos de valorización. En el proceso de validación ha participado la empresa PROJAR.
“Los resultados obtenidos demuestran que residuos considerados hasta ahora de difícil aprovechamiento pueden transformarse en materias primas secundarias con aplicaciones reales para distintos sectores industriales. Hemos conseguido validar procesos robustos y escalables que abren nuevas oportunidades para la economía circular”, destaca Miriam Lorenzo, jefa del proyecto PYROCYCLE en ITENE.
Por otra parte, la investigación sobre pirólisis rápida de fracciones de base fósil como poliolefinas ha permitido obtener líquidos pirolíticos con potencial para la fabricación de ceras industriales. Estos productos han sido sometidos a procesos de purificación y mejora para adecuar sus propiedades a las exigencias de aplicaciones en sectores como el embalaje, la automoción, el textil o el calzado. La validación de los productos se ha llevado a cabo por parte de HERCHA QUÍMICA.
Además de optimizar los procesos de transformación termoquímica en colaboración con el expertise de la empresa BLUEPLASMA POWER (BPP), PYROCYCLE ha trabajado en la mejora de los productos obtenidos para incrementar su valor añadido. Entre los avances logrados destacan el desarrollo de biochar con mejores propiedades para aplicaciones agrícolas y adsorbentes, bio-oils con potencial biocida y líquidos pirolíticos aptos para su incorporación en formulaciones industriales.
“PYROCYCLE demuestra que las tecnologías termoquímicas pueden desempeñar un papel fundamental en la transición hacia una economía más circular, reduciendo la dependencia de materias primas vírgenes y ofreciendo nuevas alternativas para la valorización de residuos complejos”, concluye la responsable del proyecto. Con esta iniciativa, ITENE refuerza su apuesta por la investigación aplicada y la transferencia de soluciones innovadoras capaces de convertir residuos en recursos de alto valor para la industria.