ITC: 50 años como motor generador de innovación para las empresas cerámicas

El pasado 19 de noviembre, el Paraninfo de la Universitat Jaume I de Castellón acogió el acto conmemorativo del 50 aniversario del Instituto de Tecnología Cerámica (ITC), que contó con la presencia de la Rectora de esta Universidad y la presencia del Molt Honorable President de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig.

También intervino el Catedrático Agustín Escardino, Director Honorífico del ITC, quien trazó un recorrido de los orígenes, evolución y desarrollo de la institución, instaurada gracias al convenio entre la Universitat Jaume I y la Asociación de Investigación de las Industrias Cerámicas (AICE), quien también cumple este año 34 años de historia y agrupa actualmente a alrededor de 200 empresas.

El acto también contó con la intervención de D. José Duato, Catedrático del Departamento de Informática de Sistemas y Computadoras de la Universidad Politécnica de Valencia, Premio Rey Jaime I a las nuevas tecnologías en 2006 y Premio Nacional de Investigación Julio Rey Pastor en el año 2009, quien puso de manifiesto, a través de una conferencia la importancia de: “La Transferencia de Tecnología: de los Centros de Investigación a la Empresa”.

Al acto asistieron alrededor de 400 personas, entre las que se encontraban autoridades, miembros de la comunidad universitaria de las diferentes universidades valencianas, miembros del Consejo Rector de AICE y de las empresas asociadas o vinculadas al ITC, además de representantes de otras entidades relacionadas con el campo de la I+D+i, junto a personalidades de la sociedad castellonense, de Valencia y Alicante relacionados con la actividad del centro, sin olvidar todo el personal técnico y de investigación que integra la plantilla del ITC.

Datos históricos

El principio de lo que conocemos hoy como el ITC nacía, según está publicado en el BOE del 10 de septiembre de 1969 según la Orden del 16 de agosto de ese mismo año, por parte del Ministerio de Educación y Ciencia, en la Facultad de Química de la Universidad de Valencia, de la mano del profesor Agustín Escardino Benlloch.

En aquel entonces se denominó “Instituto de Química Técnica de Formación Profesional e Investigación” y su objetivo fundamental era el de aplicar los conocimientos obtenidos en la Universidad en la generación de servicios de apoyo a las industrias, ayudando a las empresas a resolver la problemática generada en los procesos de producción y tratando de buscar fórmulas innovadoras para promover su competitividad.

Así, aquel incipiente ITC comenzó a preparar, desde la Universidad, a especialistas en Química Técnica, además de promover la colaboración con las industrias químicas de la Comunitat Valenciana, crear las bases de un servicio de documentación e información químico-técnica y promover líneas de investigación y experimentación que pudieran ayudar a las empresas a crecer.

En 1970 ya se firmaron dos convenios de investigación con empresas cerámicas, y en 1975, la actividad investigadora, que además del ámbito de la tecnología cerámica abarcaba otros ámbitos, se centró exclusivamente en la industria cerámica. Justo en ese año, se llevó a cabo con la Asociación Española de Fabricantes de Azulejos y Pavimentos Cerámicos (ASCER), orientado a la localización y caracterización de arcillas para ser utilizadas como materias primas para la industria cerámica en la Comunitat Valenciana.

Al centrar todas sus actividades en el ámbito cerámico, en 1983 se adoptó la denominación: Instituto de Química Técnica (Tecnología Cerámica) para comenzar a desarrollar parte de las actividades de investigación en el campus universitario de Castellón.

Por otra parte, en 1984 se creó la Asociación de Investigación de las Industrias Cerámicas (AICE), por iniciativa de la Generalitat Valenciana, a través del entonces conocido por IMPIVA, y hoy en día Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE), en colaboración con varias empresas del sector cerámico, ubicándose en el seno del propio Instituto. En ese año se estableció también el primer convenio de colaboración entre la Asociación de Investigación y el Instituto de Química Técnica (Tecnología Cerámica).

En 1990 se instaura, según el Decreto 27/1990 del 12 de febrero del Consell de la Generalitat Valenciana, el Instituto Universitario concertado de Tecnología Cerámica entre la Universidad de Valencia (Estudi General) y la Asociación de Investigación de las Industrias Cerámicas.

El ITC ha actuado desde su creación como motor y dinamizador del avance tecnológico del sector de fabricantes de pavimentos y de revestimientos cerámicos.

La evolución que ha experimentado el sector a lo largo de los últimos años ha abarcado todos los aspectos del sistema de producción de baldosas cerámicas (materias primas, etapas de proceso, propiedades del producto acabado), tanto en lo que se refiere a la profundización en los conocimientos que los sustentan, como a la aplicación a nivel industrial de los mismos, tomando además en consideración todas las mejoras o innovaciones que se han realizado con respecto a equipamientos, metodología de trabajo, etc.

En sus 50 años de historia, el objetivo del ITC ha sido apoyar y potenciar la competitividad del sector cerámico español, cubriendo las necesidades de las pequeñas y medianas empresas cerámicas que forman en su mayor parte el tejido empresarial de este sector, y que, salvo contadas excepciones, no pueden generar siquiera una pequeña parte de la tecnología que necesitan para mantener su competitividad en los mercados nacional e internacional.

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