El Instituto Tecnológico AIJU, junto con Inescop, desarrolla una iniciativa orientada a la digitalización de tareas manuales en entornos industriales mediante el análisis de los movimientos de los operarios. Todo ello con el objetivo de optimizar aquellas actividades repetitivas que pueden generar riesgos ergonómicos o ineficiencias, contribuyendo así a mejorar la seguridad de los trabajadores y la eficiencia en las cadenas de producción.
El proyecto aborda uno de los desafíos más frecuentes en los sectores manufactureros: la persistencia de procesos manuales que, aunque necesarios en determinadas fases de producción, suelen implicar tareas de bajo valor añadido y, en muchos casos, pueden resultar repetitivas o potencialmente lesivas para los trabajadores.
A través de la monitorización de movimientos y trayectorias en condiciones reales de trabajo, el proyecto C-MOTRIZ permite generar datos que ayudan a comprender cómo se ejecutan determinadas operaciones manuales en la industria. Esta información facilita posteriormente su análisis, optimización y automatización. Según explica Dionisio Cartagena, ingeniero e investigador principal del proyecto en AIJU, “el objetivo es capturar el conocimiento experto que existe en las empresas y transformarlo en información digital que permita mejorar los procesos productivos sin perder la experiencia acumulada por los operarios”.
Captura de movimientos para digitalizar el conocimiento
El sistema desarrollado combina tecnologías de adquisición de datos, fusión sensorial y aprendizaje automático para registrar los movimientos que realizan los operarios durante la ejecución de sus tareas.
Para ello, se emplea un sistema de sensores que permite capturar las trayectorias de movimiento en el entorno real de trabajo, generando un conjunto de datos estructurado que puede utilizarse posteriormente para analizar procesos, identificar patrones o entrenar sistemas automatizados. En este sentido, “uno de los aspectos clave ha sido desarrollar un sistema de captura que sea lo menos invasivo posible en la actividad diaria del operario”.
Mejora de la eficiencia y la ergonomía en planta
Más allá de la automatización de determinadas tareas, el proyecto también busca mejorar la seguridad y ergonomía de los puestos de trabajo en entornos industriales. El análisis de los movimientos registrados permite identificar posturas o trayectorias que podrían suponer un riesgo para la salud del trabajador, así como detectar oportunidades para optimizar determinadas operaciones manuales.
“En muchos procesos industriales existe un conocimiento muy valioso que reside en los operarios con mayor experiencia. Digitalizar ese conocimiento no solo permite preservarlo, sino también utilizarlo para mejorar la eficiencia y la seguridad en planta”, señala Dionisio Cartagena.
Además, los datos obtenidos pueden emplearse para generar indicadores de productividad o detectar tareas especialmente repetitivas, contribuyendo así a mejorar la organización del trabajo y la toma de decisiones en los procesos productivos.
Tecnología aplicada a la industria del futuro
El proyecto C-MOTRIZ, financiado por el Instituto Valenciano de Competitividad e Innovación (IVACE+i), se orienta especialmente a sectores manufactureros con una importante componente manual, donde la digitalización de procesos puede contribuir a mejorar la competitividad y facilitar la adopción de tecnologías propias de la industria 4.0.
La generación de bases de datos de movimientos y trayectorias permite sentar las bases para futuras aplicaciones en ámbitos como la robótica colaborativa, la automatización flexible o los sistemas de asistencia al operario.
Con iniciativas como C-MOTRIZ, AIJU refuerza su papel como agente de transferencia tecnológica, impulsando soluciones que permiten acercar la innovación al tejido industrial y avanzar hacia modelos productivos más eficientes, seguros y basados en datos.