El Instituto Tecnológico del Plástico, AIMPLAS, ha celebrado este miércoles la primera jornada del IX Seminario Internacional de Biopolímeros y Composites Sostenibles, un encuentro que ha servido para abordar el nuevo marco regulatorio de los biopolímeros y presentar una nueva generación de materiales biodegradables orientados al sector de envase y agrícola y analizar, junto a especialistas internacionales, el papel estratégico de los bioplásticos en la transición hacia una economía circular alineada con las nuevas exigencias regulatorias europeas.
En el marco del evento, AIMPLAS y empresas del sector han dado a conocer varios demostradores tecnológicos con aplicaciones reales en agricultura y economía circular. Entre ellos destaca su innovadora “agua sólida”, una solución biodegradable compuesta en más de un 90 % por agua, capaz de retenerla y liberarla de forma progresiva en el suelo. Esta tecnología permite reducir la frecuencia de riego y evitar el estrés hídrico en los cultivos.
Asimismo, se han exhibido hidrogeles desarrollados a partir de algas para mejorar el rendimiento de los cultivos y recubrimientos biodegradables para fertilizantes, diseñados para optimizar la liberación de nutrientes y minimizar el impacto ambiental en el suelo.
Innovación agrícola y valorización de residuos
Además del agua sólida, AIMPLAS ha mostrado un barril-bodeguita fabricado a partir de subproductos agrícolas de olivares y viñedos, valorizando residuos para formular nuevos compuestos procesables con tecnologías convencionales y con prestaciones comparables a materiales tradicionales.
El conjunto de soluciones presentadas refleja la apuesta por una agricultura más sostenible, en la que los materiales no solo cumplen su función técnica durante su uso, sino que garantizan su biodegradación y/o reciclabilidad sin dejar residuos persistentes en el suelo.
Desde recubrimientos poliméricos para fertilizantes de liberación controlada hasta films acolchados biodegradables, AIMPLAS ofrece un enfoque integral que abarca desde la formulación de materiales a medida hasta su validación en condiciones reales de uso. Entre sus capacidades destacan los laboratorios especializados para ensayos de biodegradación, el desarrollo de materiales sostenibles adaptados a las exigencias funcionales y normativas del sector, el apoyo regulatorio a empresas y la participación y desarrollo de proyectos de I+D+I.
Crecimiento del mercado y nuevos marcos regulatorios
La jornada ha comenzado con la intervención de Lorette Du Preez, de European Bioplastics, quien ha analizado las perspectivas estratégicas del mercado y los cambios normativos en la Unión Europea.
Según Du Preez, “aunque actualmente los bioplásticos representan apenas el 0,5% del mercado mundial de plásticos, el sector prevé duplicar su capacidad global entre 2025 y 2030, con Europa pasando de 330.000 a 800.000 toneladas anuales en ese periodo”.
Durante su intervención, también ha resaltado la relevancia de la Estrategia Europea de Bioeconomía y del Reglamento sobre envases y residuos de envases (PPWR) y ha puntualizado que “en un contexto marcado por nuevas iniciativas como la futura Estrategia de Bioeconomía y el reglamento europeo de envases, el mensaje político es claro: es necesario dar tiempo al mercado para consolidarse, garantizar competitividad y estimular la demanda, apoyándose en las oportunidades de financiación europeas para I+D y escalado industrial”.
Por otro lado, Rafael Auras de la universidad de Michigan, ha insistido en su ponencia en la necesidad de acelerar la biodegradación de los productos para facilitar su incorporación al mercado. Además, ha compartido con los asistentes que hay dos estrategias para acelerar el proceso de biodegradación: modificar el material o mejorar el medio de biodegradación.
Compostabilidad y certificación
María Mozo, investigadora de AIMPLAS, ha abordado la situación actual y los retos de la compostabilidad en el marco del PPWR, repasando conceptos clave y proyectos destinados a mejorar la biodegradación en condiciones de compostaje industrial.
Asimismo, en la sesión de normalización, Francesca Braca, de ARCHA, ha explicado los sistemas de certificación de biodegradabilidad y compostabilidad para artículos de cuero y productos químicos. Entre los resultados expuestos, se ha mostrado que determinadas muestras alcanzan niveles superiores al 90 % de biodegradación en condiciones de compostaje industrial conforme a la norma EN 13432.
El programa continuará con nuevas perspectivas técnicas y aplicaciones en campo
Las próximas sesiones continuarán con intervenciones sobre la evaluación práctica de la compostabilidad, los avances recientes en certificación para mercados internacionales y específicos y el análisis de las políticas clave en España en materia de bioplásticos. También se presentarán desarrollos vinculados a nuevas materias primas como las algas, avances en PLA, iniciativas orientadas a superar limitaciones de los bioplásticos, así como casos de reciclaje microbiano y bioeconomía circular.
Finalmente, la jornada de mañana se centrará en los biopolímeros en ambientes abiertos y en su aplicación en agricultura. Se abordarán películas acolchadas biodegradables durante su uso y postcosecha, el potencial de los productos de plasticultura biodegradables en la economía circular, la distinción entre microplásticos persistentes y materiales certificados biodegradables en suelo, y nuevos desarrollos y estudios de caso en biopolímeros aplicados al sector agrícola.